FGL.

"Hay cosas encerradas dentro de los muros que si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo."

J.K.R.

"Las palabras son, en mi no tan humilde opinión, nuestra más inagotable fuente de magia, capaces de infringir daño y de remediarlo."

jueves, 12 de noviembre de 2015

Libra.

Cuando el peso de todo lo que soportas a diario alcanza un punto en el que rebasa a tu propia fuerza , tanto física como mentalmente, necesitas una mano amiga que te ayude, no sólo a sujetar y a levantar esa carga, sino también a alejarla de ti, de forma que nunca más vuelvas a echar la vista atrás, ni por necesidad, ni por preocupación, por absolutamente nada. 
Con las manos libres, y los ojos despiertos, puedes mirar hacia delante, poniendo suma atención en cada paso que das, sin retroceder, tan sólo avanzar, y, si sucede algo que provoque que vuelvas a caer, te levantas, apoyado en tus manos, y contando siempre con las de tu fiel escudero, digo amigo.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Fuerza de voluntad.

¿Cómo algo tan necesario a veces, e importante siempre, puede ser tan volátil, tan pequeño, tan efímero?
Nada es fácil en la vida, si no luchamos por ello, si no buscamos el camino correcto, si no tenemos fuerza de voluntad para mantener el empeño y conseguirlo.
Pero, ¿dónde buscar aquello que ni siquiera sabemos si realmente está? Lo intangible es invisible a los ojos, e intocable cual piel con piel. 
Lo único que nos queda para corroborar su existencia es el sentimiento, algo que nos dice en nuestro interior que es y que podemos seguir lo que nos indica.
El camino a seguir, irónicamente, no somos capaces de verlo y, casualmente, está guiado por algo que necesitamos, pero imposible de tener, de encontrar, al menos sin el suficiente y costoso esfuerzo.
La gente que te rodea te ayuda a no rendirte, a avanzar sin temor, pese a que lo que venga esté oculto y asuste al parecer desconocido. 
Aunque esto no siempre pueda ser así, pues, al estar todos en la misma situación, no podemos más que animarnos unos a otros, y mientras, cada uno trazamos nuestra vida, esa vida que es así gracias a nuestra fuerza de voluntad, la cual reside en alguna parte de nosotros y de lo que nos acompaña, y que no necesita nada a cambio, sólo da.

lunes, 2 de noviembre de 2015

El camino de baldosas amarillas.

A veces acostumbrarse a algo no es lo correcto, pero seguir el camino fácil y seguro nos parece mejor que andar a tientas entre incertidumbre y miedo. 
La rutina rige nuestras vidas, como guía cansada de repetir una y otra vez la misma ruta, los mismos pasos, las mismas cosas, los mismos recuerdos. 
Nada es perpetuo, ni tan siquiera ella, pero la costumbre nos hace sentirnos cómodos y confiados, hasta que nos desviamos con respecto a ella y parece que todo ha dejado de tener sentido.
No sólo es perjudicial para nosotros, sino también para los que nos rodean. Cuando alguien normalmente sabe como te comportas, y de repente te encuentra totalmente del revés, se le rompen todos sus esquemas, como si una parte que creía clara dejase de poseer luz, como si ya no fueses la misma persona que sentía que conocía tan bien, sino alguien frágil que precisa de un abrazo y de una charla para desahogarse y volver a ser quién realmente es.
Uno mismo no se da tanta cuenta de estos momentos pues forman parte de su día a día solitario, interno, oculto, pero para el resto suponen otro mundo, uno en el que tu vida es un puzzle desecho, un rompecabezas imposible, un laberinto infinito, y sólo ellos pueden animarte y ayudarte a resolverlo.
Por ello, a la hora de la verdad, y pese a que nos asuste, nos imponga, nos frene, a veces un pequeño cambio puede darnos la vida, o al menos devolvernos una parte de ella, aquella que creíamos haber perdido junto con una persona, un lugar, un momento, una canción, o, por otro lado, aportarnos una, nueva y apasionante, que, de no ser por nuestro ansia de crecer, de superarnos, de avanzar, posiblemente no habríamos descubierto jamás. 

jueves, 3 de septiembre de 2015

Metamorfosis.

Mi introversión pasa a ser extroversión cuando quiero o necesito ocultar la necesidad de hablar, de soltarlo todo, de llorar, de un abrazo.
En esos momentos, jamás conocerás a alguien que haga tan rápidamente comentarios graciosos y bromas que rellenen el silencio de un alma atormentada,  o que ponga sonrisas de oreja a oreja y miradas de doble hoja para evitar que al cerrar los ojos, todo se vuelva oscuro y demasiado real.
Pero eso es sólo una fachada, uno de los reflejos del espejo, el que uno mismo quiere mostrar, la parte que todos desean ver en todo momento.
La parte dura es el después, la soledad, pues es cuando la extroversión evoluciona a la verdad, al dolor, a no poder frenar más lo que uno siente.
Entonces, nada sirve, sólo soltarlo todo, ya sea con alguien de confianza, o simplemente en un momento de intimidad, de retiro, mitigando la sensación que te llena con cosas que te gustan, que te hacen sentir bien, hasta que al fin te veas capaz de compartirlo, o de superarlo, y todo haya pasado.

Azul medianoche.

Delante del papel muchas cosas me vienen a la mente y, sin embargo, ninguna parece suficiente. 
Ella es princesa, y de las guerreras diría yo.
Ella es ángel.
Ella es sirena y mar.
Ella es cielo y fuego.
Ella es amor y consuelo.
Ella es sinceridad.
Ella es magia, pero no la de los libros, si no real.
Ella es arte.
Ella es poesía.
Ella es coraje, tristeza, y sonrisas.
Ella es puente y destino.
Ella es palabra, caminante, y camino.
Cada minuto junto a ella es una vida de la pasión, el esfuerzo, el cariño y la compañía que sólo ella es capaz de emanar y poseer.
15 años a su lado no son nada, pues, lo que tiene para dar llenaría mil vidas y, aún así, ella sería como siempre, pura sonrisa, talento y frescura.
¿Cómo vivir sin aliento, sin latidos, sin ese azul medianoche que me acompaña a cada paso y pensamiento de mi día a día?
Nada es igual si estamos lejos, y por teléfono jamás puedo transmitir lo que me llena cada mensaje tuyo, cada llamada, cada emoticono que no expresa ni la mitad del sentimiento verdadero.
Uno de nuestros abrazos puede cambiarlo todo, pues calma, reconforta, reúne, soluciona, llena.
Un café junto a ti es esperanza de soltarlo todo, de ser yo misma, de vivir libre, de perderme en tu sonrisa.
15 años no es nada, pues no han sido cada día, pero aún así, cada uno de esos pequeños momentos con una gran persona, amiga, mujer, pensadora, ha sido único, irreemplazable, perfecto.
Mi mente intenta encontrar palabras adecuadas para decirte lo que para mí significas, y lo único que se me viene es tu imagen de ojos tristes y gran sonrisa, y un nudo al corazón, pues si no está contigo, está vacío, y cuando te encuentra, lo blanco y negro se vuelve de color azul intenso.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Injuria.


Llorar de rabia y de frustración por no entender que es lo que has hecho o estás haciendo mal. Cuando uno se cansa de dar, dar y dar, y recibir solamente reveses y puñaladas, las cosas se tiñen con un cinismo nada sano ni en el fondo explicable.
No sabía hasta que punto la invisibilidad podía volverse en contra de uno, pero cuando torna a demasiada visibilidad, a ojos de los que la pintan, ya nada tiene sentido.
Los argumentos no sirven de nada cuando no hay un trasfondo tangible, o por lo menos, algo que lo refute, lo secunde, lo aguarde.
Hablar sin saber es precioso, y más cuando no es de uno mismo, o el/la susodicho/a no está presente para poder opinar, gritar, llorar, arañar, tirar, defenderse.
Las lágrimas purifican pero no borran, esconden pero no llenan, alivian pero no abrigan.

domingo, 19 de julio de 2015

Descarga.

Esa tendencia tan típica, tópica y humana, todo al mismo tiempo, que tenemos todos cuando nos sentimos incómodos, nerviosos, acelerados, distintos, ofuscados, y demás, de soltarlo todo, de golpe, contra el primero que pillamos, sencillamente porque esa es la primera persona que se ofrece para servir de ojos, oídos, hombros, y en general, apoyo cuando ve que no podemos más, que el mundo se nos viene encima y quizá necesitemos otra espalda más para cargarlo, o un abrazo para calmar nuestro interior.
¿Y qué hacer cuando, habiendo trasladado todo lo que nos perturbaba y no nos dejaba tranquilos a una persona que no se esperaba ese ataque, no nos sentimos liberados? La carga compartida no significa que sea menos carga ni menos real ni menos dura, sólo implica que nos sintamos tristes, solos e inseguros, y encima culpables, por haber hecho que alguien que queremos pase por todo esto sin motivo y sin merecerlo.